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Grupos de Combatientes Populares

Mientras el sistema sea terrorista, siempre seremos subversivos

ECUADOR

Mujer: fuerza revolucionaria

En el origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Federico Engels profundiza el análisis marxista de la familia y el matrimonio. Postula que el aspecto fundamental de la vida y la sociedad de los seres humanos es la producción y la reproducción de la vida: es decir, la producción de los medios para satisfacer las necesidades básicas (comida, ropa, techo y las herramientas necesarias para su producción); y la reproducción de los seres humanos (la procreación y la crianza de los niños).

 

Cada generación hereda las fuerzas productivas que han evolucionado hasta ese momento, con cierto carácter y nivel. Si observamos cualquier punto de la historia humana, veremos cierto desarrollo de la tecnología y las herramientas, las materias primas, el conocimiento científico y los seres humanos. Veremos además que, en términos generales, a los distintos niveles de las fuerzas productivas corresponden ciertas relaciones de producción. Asimismo veremos que sobre las relaciones básicas de producción de la sociedad surge una superestructura (política, educación, cultura, ideas, tradición, etc.) que refuerza dichas relaciones de producción.

 

Analizando nuestra sociedad, habremos de diferenciar entonces entre varias situaciones de la mujer en el mundo. Lógicamente, hemos presenciado el ascenso de algunas mujeres (las menos) a puestos de relevancia social.


Pero, si escarbamos un poco más, nos daremos cuenta de que este problema no se soluciona individualmente, aupando a posiciones de poder a unas cuantas mujeres. La cuestión es saber que tipo de derechos se están conquistando y para que, y en que situación queda la mujer como colectivo.

 

Partimos de la base, como dijo Engels, de que las estructuras de la sociedad en la que vivimos, el capitalismo, son estructuras que no permiten, ni permitirán jamás, que la mujer ocupe el mismo plano existencial que el hombre.

 

Sabemos de buena tinta que la lucha por la emancipación de la mujer se ha dado principalmente vinculada a luchas revolucionarias. Cuando no se ha luchado bajo este prisma, se ha dado la batalla por reformas puntuales, curiosamente mayoritariamente en países imperialistas.


Hemos visto en que situación se encuentra la clase obrera y su sector más desfavorecido, la mujer. Hemos visto como esta sociedad perpetua la explotación y como las reformas no arreglan esta situación. Hemos visto como una nueva ofensiva intenta desarmar al pueblo de las pocas conquistas que nos deja un pasado reformista, borrado del mapa por la incapacidad de pasar a la revolución, herencia que nos deja en un mundo sin estructuras de vanguardia para la lucha de clases en el que nuestros derechos, pocos, uno tras otro caen el saco de la demagogia bajo la amenaza de un mundo idealizado.

 

En este momento, solo nos queda aludir, en un día como hoy, en el que el sector doblemente explotado de la clase obrera, aquel que sostiene "la mitad del cielo" reivindica su lugar en el mundo, al por qué de la existencia de este día, para recordar que solo mediante la lucha seremos capaces de hacer desaparecer no solo la explotación de la mujer, sino todas aquellas que asolan este mundo.

 

Por esto es necesario la incorporación y participación de la mujer en la lucha revolucionaria.  En Ecuador varias mujeres son ejemplo de rebeldía como Dolores Cacuango, Tránsito Amaguaña, Manuelita Sáenz, Consuelo Benavides y muchas mas en América Latina, mujeres que han entregada su vida por la revolución, que han se han enfrentado con coraje contra los enemigos, que ha pesar de la represión, el encarcelamiento, el abuso su temple insurgente se ha mantenido y se mantiene.

 

Mujer ecuatoriana, nuestro pueblo nos necesita, seamos la voz dulce y firme, el puño en alto, el regazo de nuestro pueblo y su guía también, incorpórate ya!

Desde el Corazón del Pueblo - COMANDO NACIONAL - Grupos de Combatientes Populares