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Grupos de Combatientes Populares

Mientras el sistema sea terrorista, siempre seremos subversivos

ECUADOR

Luchas Históricas

En la historia del Ecuador, las formas de combate han sido diversas. Así, por ejemplo, tenemos a los indígenas, que organizaron sublevaciones armadas contra la espada y la cruz, la sangre y el fuego, con el que pretendió imponer su despotismo y dominación  la Corona Española. Más adelante, la crudeza del combate se hacía presente para oponerse a los diezmos y tributos, los trabajos forzados y la servidumbre feudal. La Revolución Francesa y la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos, armó de ideas revolucionarias a los criollos y mestizos, que organizaron la conspiración a punta de bayoneta y carabina;  infantería y técnicas guerrilleras iniciaron la gesta libertaria en 1809 logrando la independencia plena en 1824, con la participación del ejercito bolivariano.

Un hecho histórico importante es la revolución alfarista que organizó contingentes guerrilleros de campesinos, negros, montubios y juventud citadina progresista, para confrontar agudos combates armados contra las fuerzas conservadoras y oscurantistas. Una frase de la proclama hecha por Eloy Alfaro desde el exilio, antes del 5 de junio 1895, dice: “Solamente a balazos dejarán nuestros opresores el poder que tienen únicamente en sus manos por la violencia”; esta convicción de que  las fuerzas retardatarias, atrasadas, que impiden la libertad no dejan el poder por medios pacíficos o diplomáticos, continua siendo una verdad en esta etapa de globalización aberrante.

 

Desde la década de los 90 hasta la actualidad, se han producido sendos levantamientos indígenas, campesinos y populares en procura del reconocimiento cultural, político y social a las nacionalidades  de la Costa, Sierra y Oriente; nueve levantamientos sirvieron para conseguir sus exigencias. En esta misma época, la juventud cubrió brillantes momentos en defensa de la educación laica; contra la pretendida privatización de las empresas públicas y la aplicación de la flexibilización laboral impulsada a inicios de los 90 en el gobierno de la Izquierda Democrática. El combate buscaba sostener las conquistas y derechos que quería pisotear la burguesía y el imperialismo. En los momentos actuales todos los sectores populares y revolucionarios izamos la bandera del antiimperialismo, de la defensa de la soberanía, negando la intromisión de la embajada y los demás sirvientes del George W. Bush, en las decisiones soberanas de nuestro país.

 

De cada proceso histórico hay un hecho claro y determinante: la participación del pueblo, es decir, los obreros, indígenas, campesinos, estudiantes, pobladores barriales, soldados patriotas, profesionales consecuentes, mujeres sensibles y aguerridas, jubilados audaces y determinados; un conjunto de hombres y mujeres que empujan una política insurgente, que desarrollan la organización y la conciencia, que se arman para echar abajo este sistema de inmundicia.

 

Todas las luchas sean locales, regionales o nacionales, han tenido la participación masiva y, sobre todo, valiente y radical de los pueblos, en la confrontación con los aparatos armados, que son los instrumentos del estado burgués. Cada levantamiento ha provocado victorias y ha acumulado experiencias en el manejo del combate de calles. Hoy es el momento de empujar nuevas batallas y victorias que nos lleven a puerto seguro y firme: la trasformación radical de la sociedad, el establecimiento de nuevas relaciones económicas y sociales, una nueva sociedad, un estado socialista y revolucionario.  

Desde el Corazón del Pueblo - COMANDO NACIONAL - Grupos de Combatientes Populares